
La medida, vigente desde el 27 de abril, prohíbe el uso del dispositivo durante clases, recreos y almuerzos, con el objetivo de favorecer la concentración y el vínculo entre pares.
Se puso en marcha este lunes una nueva política de uso del celular para todos los estudiantes del nivel secundario. Desde el 27 de abril, al ingresar al aula cada alumno debe depositar su dispositivo en un sistema de guardado ubicado en el salón, que permanece bajo llave durante toda la jornada y es devuelto antes de que finalice. La única excepción contemplada es cuando el o la docente habilita expresamente el uso del celular con fines pedagógicos.
Como novedad respecto de años anteriores, la restricción se extiende también a los recreos y almuerzos. Esta decisión se basa en la necesidad de promover la concentración, el aprendizaje compartido y el encuentro entre estudiantes, en línea con recomendaciones de profesionales especializados y con el acuerdo del equipo docente. Para situaciones de comunicación urgente, el colegio pone a disposición el teléfono institucional, el sistema Handing y el correo institucional.
La medida se enmarca en la propuesta educativa Marista, que concibe la tecnología como una herramienta valiosa cuando es utilizada con intención y acompañamiento. Desde la institución invitamos a las familias a generar en el hogar espacios de diálogo y escucha con sus hijos en torno al uso de la tecnología, con la convicción de que “poner límites claros es una forma profunda de cuidar”.
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